La doble presión de la débil demanda y la volatilidad política: el mercado estadounidense del plástico reciclado enfrenta desafíos críticos
El mercado estadounidense de plástico reciclado se encuentra en una encrucijada, y su trayectoria futura depende en gran medida de si la legislación puede enviar señales claras y obligatorias al mercado.
El mercado actual se enfrenta a tres desafíos fundamentales:
Doble presión por la demanda y el precio: el mercado está bajo el doble impacto de los bajos precios de los plásticos vírgenes y la débil demanda del mercado final, lo que ha obligado a varias empresas de reciclaje importantes a cerrar sus instalaciones y detener las inversiones.
Contracción y limitaciones de los compromisos corporativos: los principales propietarios de marcas (por ejemplo, PepsiCo, Coca-Cola) han reducido sucesivamente sus objetivos a largo plazo de contenido reciclado en envases de plástico, lo que pone de manifiesto que los compromisos corporativos voluntarios por sí solos no pueden impulsar la inversión sistémica.
Juego crítico a nivel de políticas: La ausencia de una política obligatoria unificada a nivel federal implica que los factores impulsores del mercado dependen principalmente de programas estatales fragmentados. Los desafíos legales que enfrenta la Ley EPR de Oregón se convertirán en un referente para la política nacional: su fallo determinará si se inyecta una financiación estable a la infraestructura de reciclaje o si resulta en retrasos a nivel nacional en el proceso EPR y un golpe a la confianza de los inversores.
Conclusión: En ausencia de aplicabilidad federal, el éxito o el fracaso de las políticas locales (especialmente la EPR) se ha convertido en la variable más crítica para determinar si la industria estadounidense del plástico reciclado puede obtener el impulso necesario y evitar un mayor deterioro.
A principios de 2026, el mercado estadounidense de polímeros reciclados se inició bajo múltiples presiones, como la baja demanda, los bajos costos de las resinas vírgenes y la fragmentación de las políticas. Ante la falta de requisitos unificados y obligatorios de contenido reciclado a nivel federal, los programas estatales se han convertido en el principal impulsor del cumplimiento. Recientemente, los continuos desafíos legales que enfrenta Oregón han añadido nuevas incertidumbres a la industria.
El 14 de enero se llevará a cabo una audiencia clave para la Ley de Modernización del Reciclaje y la Contaminación Plástica promulgada en Oregón en 2021. La Asociación Nacional de Mayoristas y Distribuidores (NAW) ha presentado una solicitud de orden judicial preliminar ante el tribunal federal, argumentando que la Ley, que exige que los productores y distribuidores se asocien con una sola entidad, viola las restricciones constitucionales al comercio interestatal.
Es probable que el fallo de este caso transforme el panorama de los sistemas de Responsabilidad Extendida del Productor (EPR) en los Estados Unidos: si NAW prevalece, la implementación de la EPR en Oregon puede demorarse o rediseñarse, lo que erosionaría aún más la confianza de los inversores en las políticas de reciclaje lideradas por el estado e incluso afectaría la legislación y la aplicación de la EPR en otros estados; si la Ley de Oregon resiste el desafío, garantizará la financiación para la construcción de infraestructura de reciclaje e impulsará el desarrollo de sistemas de EPR en todo el país.
Afectadas por el impacto de los materiales importados de bajo costo y el exceso de oferta de materiales vírgenes, varias empresas de reciclaje estadounidenses cerraron sus instalaciones en 2025, incluidas rPlanet Earth y Evergreen en California, así como el proyecto de reciclaje de PET de Alpek en Carolina del Norte.
El análisis de mercado indica que la baja demanda ha dejado a las empresas de reciclaje sin incentivos para invertir, mientras que los compromisos voluntarios de los usuarios finales también se han reducido. Varias marcas han reducido sus objetivos de sostenibilidad. Por ejemplo, PepsiCo redujo su objetivo de contenido reciclado en envases de plástico del 50 % para 2030 al 40 % para 2035. Anteriormente, Coca-Cola ya había revisado su objetivo del 50 % para 2030 al 35-40 % para 2035 en 2024.
En el futuro, las marcas pueden argumentar que no pueden asegurar suficientes materiales reciclados para cumplir con sus objetivos, especialmente en el caso de envases de calidad alimentaria que no sean de PET, donde las leyes imponen restricciones extremadamente estrictas en la selección de materiales.
Expertos del sector señalan que los compromisos corporativos voluntarios por sí solos no pueden impulsar la inversión en la industria del reciclaje, y la ausencia de medidas a nivel federal ha dejado al mercado dependiente de las políticas locales. El resultado del fallo judicial en Oregón marcará la pauta para el proceso nacional de REP. El mercado estadounidense del plástico reciclado se encuentra en una encrucijada. Una legislación clara podría ser el factor clave que determine si los objetivos de sostenibilidad pueden asegurar el impulso necesario o si corren el riesgo de un mayor deterioro.
Fuente: https://www.argusmedia.com/en/news-and-insights/latest-market-news/2771315-viewpoint-us-recycled-polymers-under-pressure




